13 nov. 2013

Equilibrio

La semana pasada empecé unas clases semanales de composición de texto narrativo en Función Lenguaje. Al igual que la gran mayoría de los cursos, la primera clase era una introducción a la materia, donde se exploran temas como qué es ser escritor, qué es una narración, una introducción a la narratología y un ejemplo de las primeras narraciones y de las sociedades que se podían adivinar detrás de los textos.

La clase terminó con el ejercicio, para la semana siguiente, de hacer un Infierno, al igual que han hecho epopeyas como el Poema de Gilgamesh o la Enéida. Teníamos prácticamente carta blanca para hacer lo que quisiéramos.



Entusiasmado, me senté ante el teclado y en unas pocas horas saqué seis páginas de infierno, con sus áreas, sus condenados y sus torturas bien descritas —muy dantesco todo, oigan. Construí mi infierno como una gran máquina subterránea en la que se impartía justicia y, si ésta dejaba de funcionar, ni el mundo de la superficie ni el paraíso funcionarían. ¿Por qué hice esto así y no de otra forma? Es lo que he estado reflexionando estos días.

Creo firmemente que la justicia es uno de los motores del mundo. Lleva orden al caos y castiga a los que, de otra manera, gobernarían con el mal de su lado y gracias al sufrimiento de otros. La justicia trae el equilibrio que el mundo necesita; no en balde la dama ciega porta una balanza.

La Dama de mi Infierno se quita la venda por la noche y blande la espada. Dirige su reino subterráneo y supervisa las condenas. ¿Por qué, no obstante, escogí a la justicia y no a un demonio, como Lucifer, no un ser maligno?

Dicen que las narraciones reflejan la sociedad que las crea, ya sea desde un punto de vista de los que están conformes o de los que no están con su realidad. ¿Y cuál es nuestra realidad?

Hoy mismo se ha conocido la sentencia del caso del hundimiento del  Prestige. Para aquellos que eran muy jóvenes o que no tienen buena memoria de esto que ocurrió hace once años, el resumen es este: petrolero se acerca a las costas de Galicia, la cosa no va bien, petrolero se hunde y deja escapar miles y miles y miles de litros de crudo que matan a un buen número de animales marinos y ensucian las playas de Galicia con lo que se terminó llamando "chapapote". Es una puta catástrofe medioambiental, pero algunos hablan de "hilillosh" de plastelina. ¿Quién es el responsable? ¿El capitán? ¿el armador del barco? ¿el Estado?

Veamos la respuesta de algunos titulares:

No habrá indemnizaciones por los daños del 'Prestige'
La ausencia de "responsables políticos" del Prestige enciende a la oposición y 'Nunca Máis' 
Absueltos los acusados de causar la catástrofe del Prestige
El Gobierno, fuera de toda responsabilidad en el desastre del «Prestige»

Once años. Cero responsables. Millones de Euros en daños. Miles de familias afectadas. ¿Dónde está la Justicia?

Veamos otros titulares de lo que ocurre en ésta, nuestra querida patria, que cuentan otra bonita historia.

Bárcenas pagó sobresueldos en negro durante años a parte de la cúpula del PP
Bárcenas acusa a una decena de empresarios de donaciones ilegales
La contabilidad de Bárcenas indica que Rajoy y Cospedal recibieron pagos, según 'El País' 
Bárcenas aporta un 'recibí' de 200.000 euros del PP de Castilla-La Mancha
El PP destruyó los discos duros de los dos ordenadores que utilizó Bárcenas
Lo que se borró del portátil de Bárcenas - El ordenador del extesorero guardaba varios años de su caja b y los gastos de una campaña electoral que probarían el engaño al Tribunal de Cuentas

"Y colorín, colorado, fuck the police, queridos niños" ¿Dónde está la Justicia?

Pero esperad,  hay más.


Y podría seguir, lo sabéis. ¿Dónde está la Justicia?

En España, ni la olemos. En España, estamos tan faltos de Justicia, ya sea por la corrupción del sistema, por las chapuzas de leyes o por ineficiencia de los juzgados, que ya no hay equilibrio social. Los corruptos y los malvados parecen tener carta blanca.

Yo como, ciudadano español, el castigo más cruel en el que he podido pensar para todos estos criminales y cómplices, es administrado por la Justicia. En mi infierno se ajusticia, de manera extrema, pero en lo que he pensado, irónicamente, para un plano de crueldad y condena, es un sistema funcional y lógico, como una máquina.

Estoy tan hambriento de justicia por las cosas que veo en este país, que fantaseo con un sistema de Justicia efectivo. Y seguro que no soy el único.

Fantaseo con un mundo en el que hay justicia para crear un infierno. ¿Cómo de jodido es eso?

2 comentarios:

  1. Amigo. Precisamente de las ideas de justicia que plantea se aprovechan los poderosos. Para quienes todo el concepto de justicia resulta ficticio.
    La clave reside en organizar gente que opone a tanto ratero.
    Ellos se han organizado. Tal es la clave.

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    1. Hola, Carlos.

      Gracias por comentar y perdona por no haber respondido antes. Efectivamente, todo deriva del famoso dicho "quien hace la ley, hace la trampa". Desde que escribí este post, todo ha ido de mal en peor.

      ¡Un saludo!

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...y ya veremos qué ocurre después.