25 sept. 2013

'The Telegraph', la siesta, y los topicazos

Hace unos días conocíamos la noticia de que el Congreso se está planteando pedir para España el horario de trabajo británico. El diario británico The Telegraph también se ha hecho eco de esta información. Atención a la captura de su web:



Así luce un artículo en la web del diario inglés The Telegraph. La cobinación titular + foto, sin entrar en el cuerpo del artículo, ya es de lo más insultante que he visto en un diario inglés, propio de sus típicos tabloides. Pero me esperaba más de uno de los diarios de cabecera ingleses.


"Se acabaron las siestas, el llegar tarde a reuniones y acostarse tarde", se les ha dicho a los españoles, en un intento para hacerles trabajar mejor.


Jamás vi un titular tan alargado y forzado más allá de lo aceptable por cualquier ser humano. Pero claro, había que  encajar dentro los tres topicazos xenófobos con los que se atacan a los españoles. El titular ya ha valido para que me pusiera como un basilisco, pero el resto del artículo es un crimen incluso mayor. La primera frase es un nuevo intento de definir a los españoles por unos prejuicios y unos malos hábitos que se acercan poco a la realidad:

Los descansos de tres horas para comer han sido durante mucho tiempo la envidia de los trabajadores de los países vecinos, sus reuniones de negocios suelen empezar tarde y millones de ellos pocas veces se van a la cama antes de media noche.

En mi vida he trabajado en un sitio donde den tres horas de descanso para comer. No conozco ningún caso y, desde un punto de vista lógico, es enloquecedor. No sé de donde ha sacado el autor, Martin Roberts, la información para hacer esta cosa con letras. No quiero parecer un paleto diciendo "eso no pasa porque yo no lo he visto", pero al igual que yo no lo debería decir, el señor Roberts debería ejemplificar esto con algún caso, cosa que no hace. Journalism, y tal...

Porque, veréis, cuando habláis de los hábitos y costumbres de un grupo en particular, hay que andar con pies de plomo, elegir bien el vocabulario y -y esto funciona con el resto del periodismo, pero es incluso más importante hacerlo en estos casos- poner ejemplos de que lo que dices es cierto, con testimonios. Para que no piensen que te lo sacas del escroto.

El caso de la foto es simplemente mala sangre. No podían haber escogido una imagen, con todo mi respeto hacia el señor que aparece en ella, que pudiera encajar mejor en la imagen xenófoba que tienen ciertos ingleses de nosotros. Una foto que dice que no cuidamos nuestro cuerpo, que no cuidamos nuestro aspecto, que somos pobres que vivimos en casas de mierda y que somos vagos. De las infinitas posibilidades que tenían para la imagen eligieron esa. Es un insulto deliberado, al igual que lo es el pie de foto: "A male spaniard taking a siesta"; imprescindible tener que especificar el género, como si fuera un animal exótico. Porque claramente, no se puede distinguir el sexo de este extraño ser. Supongo que le habrán mirado los genitales antes de hacer la foto.

Como yo lo veo, esto no es periodismo. El periodismo es un vehículo, una excusa, para que un señor airee sus prejuicios y sus comentarios xenófobos impunemente. Sería muy fácil utilizar la misma táctica que Roberts y aprovechar cualquier noticia relacionada con te, bombines o hooligans y echar pestes contra los británicos. Pero tengo más clase que este caballero.

Esperad una auténtica shitstorm en la red a medida que este artículo se va difundiendo. Yo haré lo que esté en mi mano para que el señor Roberts se disculpe por todas las ofensas vertidas en su artículo.


2 comentarios:

  1. Los ingleses siempre nos han odiado...

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  2. (Dicho desde la calentura del momento, reduciéndome a su nivel). Me hace gracia que diga lo de cuidarse y las casas. No lo dirán por la dieta alimenticia que siguen ellos, la cantidad de alcohol que ingestan desde primeras horas (al menos para la siesta no hace falta pillar un coma etílico), esos suelos enmoquetados propicios para albergar de todo menos limpieza, y que tan flaco favor habrán hecho este caluroso verano.

    Y pensar que si hay cosillas que, investigando un poco, si podría criticar de nosotros. Eso sí, primero que uno mire y juzgue la mierda que hay en su propia casa y después, si cree realmente que puede estar en disposición de hacerlo, que opine sobre las demás.

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...y ya veremos qué ocurre después.