7 dic. 2010

La caza de Assange, el asedio a Wikileaks... y su seguro de vida

La crísis diplomática mundial alcanza un punto crítico en su cronología: el de la detención del número uno de Wikileaks, Julian Assange, acusado de violación en Suecia. Conviene recordar que una de las acusaciones previa era falsa, por cierto, formulada por una desquiciada.

Tenemos, entonces, por un lado una acusación falsa de violación probada y por otro, otra orden de arresto en Suecia por violación... que ha sido remitida a la Interpol. Vamos, yo no sé a cuántos sospechosos de violación busca la Interpol como norma general, y más a aquellos que ya han sufrido falsas acusaciones en el mismo país para ensuciar su imagen... pero intuyo que son a) violadores psicópatas con un importante curriculum de violaciones probadas bajo su brazo o b)supuestos violadores que filtran secretos de estado incómodos.

Volviendo al principio del artículo: Julian Assange ha sido arrestado en Reino Unido. Bueno, en realidad se ha entregado, supongo que confidente en que puede echar para atrás las acusaciones de violación en Suecia y dejar en ridículo una vez más a sus perseguidores. ¿Conocen a ustedes a algún violador que se haya entregado? Yo tampoco. Mientras tanto, WikiLeaks sigue activo en varios mirrors después de que Amazon rechazara hospedar su web en sus servidores, perder su servicio de DNS (el nombre de dominio, vaya), Paypal le cortara y congelara el principal canal de donaciones argumentando que los fondos se utilizaban para actividades ilegales (¿y por qué no le cortaron el grifo antes si se dedicaba a actividades ilegales?), y le paralizaran otra cuenta en Suiza para cortale el grifo financiero totalmente. Vamos, una cacería en toda regla.

Pero Wikileaks sigue en pie. Y seguirá, por dos razones: técnicamente es prácticamente imposible hacer desaprecer una página web para siempre detrás de una organización no comercial tan dispuesta a seguir adelante con su propósito; y moralmente, porque, aunque se mate al mensajero, como ha dicho Assange en una última carta publicada en un diario australiano antes de su detención, matar al mensajero no va a matar a la verdad. El daño ya está hecho. Lo estuvo, no desde que Wikileaks publicara las informaciones del Cablegate, sino desde que se la envió a instituciones a las que nadie puede tocar un pelo sin destruir su carrera política: 5 periódicos que cubren la mayor parte de la audiencia de Europa y Estados Unidos. Entre ellos, El País.

¿Cómo se desarrollarán los acontecimientos a partir de ahora? Julián Assange, sin duda la persona más importante de este año y el nuevo héroe de la era digital, ¿se convertirá en martir? No lo creo. Y no lo creo porque Julian ha demostrado que lo tiene todo bien atado. No han podido tumbar Wikileaks y, a modo de revancha por el enorme golpe dado a las bases de la diplomacia mundial, quieren al menos incarle el diente a su fundador. Algunos psicópatas hasta hablan de matarlo en público (muchos, de hecho). Pero más les vale que no le ocurra nada ni a él ni a sus seres queridos. No sólo por la agitación social sino por algo muy interesante.

Veréis, Julian tiene el mejor seguro de vida que alguien con muchos enemigos que poseen muchos secretos puede tener: los secretos de sus enemigos. Y están todos disponibles en internet, en un fichero llamado "Insurance_Assange_Style.aes256" muuuuuucha gente ya tiene disponible en sus ordenadores.

Entre ellos, yo.

¿Cómo? ¿Soy parte del entramado de Wikileaks? No, por dios. El archivo está disponible en torrents que podemos bajarnos, por ejemplo, aquí:

ENLACE CON EL SEGURO DE VIDA DE ASSANGE.

Este fichero es susceptible de contener los secretos más confidenciales jamás obtenidos por la organización de Assange. "¿Cómo susceptibles?", diréis, "¿no los has leído?".

No. No he podido. Están encriptados, protegidos por una contraseña. Una contraseña que nadie conoce y que se hará pública en el momento en el que Julian o alguien de Wikileaks tuviera un accidente desafortunado. En el momento en el que el corazón del señor Assange deje de latir, también se pararán el de muchos gobernantes... del susto.

Estamos ante un punto de inflexión histórica, un giro violento de las relaciones diplomáticas, el mayor hallazgo y escándalo periodístico de la historia moderna y la rebelión del ciudadano digintal contra las élites goberntantes.

Todo a la vez. En el twitter de Wikileaks se aseguraba que la primera infoguerra se estaba librando, el campo de batalla es Wikileaks y nosotros, los ciudadanos, sómos las tropas. Y después de esta guerra, el mundo no será lo que es hoy, sea cual sea el resultado.

Hasta el momento se ha probado que nada de lo revelado constituye una amenaza para la seguridad de ninguna nación. Lo que sí se han visto son muchas vergüenzas y mucha manjo negra moviendo hilos a escondidas del ciudadano, como por ejemplo, en el caso Couso: el embajador estadounidense en Madrid presionó, con éxito, a importantes funcionarios del sistema de Justicia español para que archivaran el caso Couso. Claro, esto a la familia de José Couso no les ha hecho ni puta gracia y ahora están buscando que se haga justicia, lo cual hasta ahora se les ha negado.

Y como esas vendrán muchas. Unas buenas bofetadas que las élites necesitan. Y Wikileaks es por eso una organización donde cada uno de los que se arriesgan para conseguir información confidencial es un héroe para la mayoría y una amenaza para los poderosos corruptos.

KEEP WIKILEAKS STRONG! El mundo necesita a Wikileaks.

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