22 nov. 2010

Mono de LEGO

Cuando era pequeño siempre hubo un juguete que estaba por encima de cualquier otra cosa: videojuegos, action man, coches.... Eran los LEGO. Con mucho, han sido los que más horas me han entretenido. Eran mi juguete preferido, me dejaban construir lo que mi imaginación diera de si. Con el tiempo me hice muy bueno construyendo vehículos, pero al final los dejé a un lado. No os creáis que hace demasiado tiempo: los dejé cuando empecé el bachillerato. Al tiempo los bajé al trastero y ahí se quedaron. A veces, cuando estoy aburrido en casa, hay una tentación de jugar con legos que consigo aplacar... y tengo 24 años. Pero hay cosas que marcan.

Encontré que, en mi recientemente encontrado trabajo, hay por algunas mesas algunos cubos con LEGOS. Más tarde me enteré de que eran una reminiscencia de una apuesta por fomentar la creatividad entre los empleados, una estrategia de comunicación interna que nunca se llegó a implantar del todo, y que es la parte de la comunicación de la que me estoy encargando yo ahora mismo. Afortunadamente, pude resistirme a cogerlos cuando me di cuenta de que eran de la serie Duplo de lego (los enormes ladrillos para infantes) y eso está por debajo de mi nivel de exigencia.

Pero hace poco compré una revista y de regalo venía una pequeña figurita de lego que ahora mismo tengo en la mesa del trabajo. Desde entonces he tenido que redoblar mis esfuerzos para reprimir varias veces la tentación de comprarme una caja o de subir mis antiguos legos del trastero, que a saber dónde andan. Al fin y al cabo mi Elite de Halo (la figurita) tiene que tener algún vehículo al que subirse.

Pero no... tengo que resistir mi impulso...ah, Suecia, como nos tientas a montar cosas entre Los LEGO e Ikea... maldita sea. Dentro de un mes me veo esparciendo una caja de LEGO por el suelo y montando todo tipo de artefactos fantásticos hasta que mi jefa, en tono maternal, me regañe y me pida que los recoja.

O eso o me despidan fulminantemente. En cuyo caso, me llevaré todos los legos que haya en la empresa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

...y ya veremos qué ocurre después.