10 nov. 2008

Inconformistas medio analfabetos.

Voy a explicar mejor mi acceso de ira en el post de la muerte de Micheal Crichton. Y lo voy a explicar como si fuera un cuento y para "fuckin' idiots".

Érase un país porculero, mediocre e hipócrita llamado España, donde durante un tiempo a la mitad de la población se le hizo el culo Pepsicola con una novela llamada El Código Da Vinci, de Dan Brown. Tal fue el éxito del libro, que comenzó entonces el ataque de los clones: cientos... no, miles de novelas que tenían títulos creados por el método de sacar palabras de un sombrero. Palabras como "enigma", "secreto", "templarios", "códice", etc. "Thrillers culturales históricos", los llamaban. Eso por no hablar de la infinidad de libros que salieron tratando de esclarecer los formidables hallazgos de la obra.

Este libro cabreó bastante a la Santa Mother Iglesia, que aseguraba que la blasfema obra de Dan Brown no era históricamente correcta y que no se había documentado bien, que sus indagaciones sobre Cristo no eran correctas... nadie les dijo a tiempo que por eso estaba publicada como una obra dentro de algo llamado "ficción" y no la publicaron como un ensayo histórico. Y eso no hizo sino incrementar la fama de la novela.

Y de repente, unos críticos oportunos quisieron darse protagonismo yendo a contracorriente. "Es un libro mediocre, malo, cualquiera puede escribir así", decían mientras fumaban de sus pipas y se tomaban cafés solos mientras buscaban la divina inspiración mirando a través de las gafas de pasta. Y todo el país les hizo caso como si fueran borreguitos.

Así fue como la españa de los lectores de "libruchos de verano" vieron la luz. Se dieron cuenta de lo maaaaaalo que era el libro, y de que leerlo indicaba una pésima educación y formación cultural, además de un conformismo con el sistema consumista creado por la tiranía de las corporaciones que intentan adormecernos con su mediocridad para dominar un mundo poblado por retrasados sin educación, etc, etc... De la noche a la mañana los mismos que alababan lo "transgresor" de El Código Da Vinci por revelar al mundo la increíble historia de la verdad sobre Cristo y cómo la pérfida Iglesia intentó ocultarlo todo, pasaba a ser un libro de masas incultas. ¿Acaso tenía la población de aquel país mediterráneo dañada la memoria a corto plazo? Nunca lo sabremos.

El caso es que la gente lanzó el libro de Brown a las profundidades del Averno y pasó a leer "libros buenos de verdad, que aporten algo a tu vida y tu existencia", que decían ellos. Todo un hito: en un país donde el 43% de la población no lee nunca o casi nunca, de repente aparecen lectores de élite hasta debajo de las piedras: Vonneguts, Wallaces, Camus, Kafkas, Celas y demás intelectuales se veían por todas partes buscando perlas encuadernadas a hilo... en las estanterías de El Corte Inglés....

Hey, esperad un momento. En la misma noticia que he enlazado dice que el más leído el año pasado fue La Catedral del Mar, después Los pilares de la Tierra y el tercero... no puede ser, ¡¡EL CÓDIGO DA VINCI!!.... seguro que es un error, deben haber preguntado únicamente a los más vulgares.... Hey, esperad, creo que yo ya hablé de algo así en su día.

Bueno, omitiré este incómodo dato y concluiré: El Código Da Vinci es un libro escrito con un objetivo muy claro: entretener. Entretener y punto. Un entretenimiento puro y sin complicaciones como el que disfruta de una película de acción o una comedia de Leslie Nielsen. Incluso es posible que sea ese tipo de entretenimiento culpable típico de los que ven (vemos) Pressing Catch o Las Tortugas Ninja alguna mañana. En cualquier caso, no es ni un ensayo histórico, ni un libro para reflexionar sobre la vida, la existencia, el ser o el cosmos. Y como libro para entretenerse, El Código Da Vinci lo hizo condenadamente bien. De hecho, pocos lo han hecho tan bien.

Un último consejo a todos los que despotrican contra el libro y que pertenecen a ese creciente y gran grupo de bestiajos que piensan que "ortografía" es escribir con el orto: aprended a leer, a diferenciar v y b, a diferenciar entre "sólo" y "solo", a escribir tildes, etc. Y luego, ya si eso, opináis. Que una cosa es tener un par de faltas, que las tenemos todos y otras es lo que ocurre ahora. Que ya manda huevos lo que tiene que leer uno en El País:

"Buena parte de los universitarios no superaría hoy el listón gramatical (dos faltas de ortografía o tres de puntuación acarreaban el suspenso) que se aplicaba décadas atrás a los alumnos de nueve años en el examen de ingreso al bachillerato. Nuestros estudiantes hablan, por lo general, un castellano pobre y, a menudo, impostado, porque el sistema educativo ha descuidado en los últimos tiempos la enseñanza de la lengua, y porque tampoco la sociedad cree que hablar y escribir bien sea fundamental para el desarrollo intelectual y el éxito social y profesional. Ésa es al menos la opinión de una amplia mayoría de docentes convencidos de que asistimos a un proceso de deterioro en el buen uso de la lengua."

Creo que he dejado claro mi punto de vista, ¿no? Pues hala. Veréis como dentro de un tiempo, tal y como ha pasado con El Código Da Vinci, ocurrirá algo similar con El niño del pijama a rayas. Lo veo venir.

Un saludo,

-Scaramouche-

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6 comentarios:

  1. En mi opinión, "El Código Da Vinci" consiguió algo muy importante: que mucha gente que no coge un libro jamás, se animara a leerse un libraco. Y sólo eso ya me parece digno de elogio, qué quieres que te diga.

    Ojo, que yo también preferiría que la gente leyera "Rayuela" o "Ensayo sobre la ceguera", pero hay que empezar por lo fácil, y eso es, actualmente, "ECDV" y similares. Lo que habría que conseguir es que la gente no se quedara en eso y diera el paso a algo más complicado, y luego otro poquito más y terminara leyendo "El Quijote" ;)

    Un saludo!

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  2. ¡Y que conste que yo no me he leído "El Quijote" pero sí "ECDV"! ;)

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  3. Que más dará lo que lea la gente. Lo culto y lo inculto va por épocas y algo que hoy se considera vulgar, dentro de unos años alguna de las novelas que consideramos baratas y de bajo nivel se convertirán en clásicos. De esto, hay mil ejemplos: A Pío Baroja se lo consideraba un autor vulgar, sin estilo literario y ahora todos hemos leído alguna de sus obras en el instituto. En cambio a Echegaray le dieron el nobel de literatura y ahora es considerado un dramaturgo de segunda. Yo creo que lo que pasa es que queda muy bien ir contracorriente y cuando algo nadie lo conoce decir: 'Oye esto es buenísimo' y cuando todo el mundo adora algo: 'Mira, esto si que es bueno y no la mierda que lees tú'. Pero cada uno con sus gustos y los críticos que sigan en su país de todolosé y nadamegusta.

    Un abrazo!

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  4. Con el libro "El niño del pijama de rayas" de hecho ya lleva un tiempo sucediendo y buena muestra de ello es que hace un tiempo ya salió la película. Raro es que un "best seller" no llegue a la gran pantalla. Creo que "Ángeles y demonios" ya acabó de rodarse.

    Centrándome mas en el tema, es normal que la gente lea libros de ese tipo, ya que al fin de cuentas siempre hay momentos a lo largo del día en el que uno quiere desconectarse del trabajo o los estudios y decide relajar su cerebro de una forma a la vez estimulante (no todo son videojuegos y televisión). Claramente si uno lo que quiere es "darle a las neuronas" se coge alguna obra de Hegel o Descartes, por ejemplo, y a reflexionar.

    De todas formas, tampoco es plan de intentar covencer a la gente de que lea un determindo tipo de libros, sean o no mas complicados de entender. Cada uno que se guíe por sus gustos y que no le importe lo mas mínimo el del resto (en la variedad está la riqueza).

    Claro que siempre, tal y como se menciona en el artícuo, están esas personas que no solo van a contracorriente, sino que también se creen por ello superiores a los demás y que su opinión vale mas. ¿Alguna que otra vez no habeis oido decir "este libro (o película) está muy sobrevalorada"? . Para mi eso no deja de ser un signo claro de prepotencia.

    Un saludo

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  5. Vaya, estás quemado...

    Yo sigo inamovible con mis opiniones. EL Código ni siquiera me parece válido como entretenimiento, porque Dan Brown partía de que estaba escribiendo algo serio con vocación de ser considerado serio, no un divertimento. Para mí he ahí el error de base.

    El Pijama de Rayas, otro tanto de lo mismo, es una fábula revista y requetevista... yo lo leí para saber de qué iba tanto aplauso y me pareció mediocre y peliculera sin ayuda de críticos sesudos...

    ¡Besos!

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  6. Y aún tengo tu librillo de naves espaciales y eso...voroksigan? aver cuando te lo devuelvo.

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...y ya veremos qué ocurre después.