25 abr. 2008

Dos Lovecrafts

Ahora que he cogido un volumen “extendido” de los Mitos de Cthulhu (gracias, Bibliometro, por darme lo que no me pudo dar mi propia universidad), he podido leer uno de los primeros relatos de Lovecraft, La maldición que cayó sobre Sarnath. Aquí se puede notar una clara influencia de Lord Dunsany y de Las mil y una noches (obra que le cautivó). La historia basa la mayor parte de su extensión en la descripción de una magnífica y fantástica ciudad imaginaria: Sarnath, ya desaparecida en los tiempos de antaño (como diría Rachel, de Friends), para que el lector se maraville imaginando el épico paisaje.

Maravilla del mundo y orgullo de la humanidad era Sarnath la magnífica. Sus murallas eran de mármol pulido de las canteras del desierto y su altura era de trescientos codos y su anchura de setenta y cinco, de tal modo que, por el camino de ronda, podían pasar dos carretas a la vez. Su longitud era de quinientos estadios y rodeaban la ciudad excepto por la parte del lago, donde había un dique de piedra gris contra el que se estrellaban las extrañas olas que se alzaban una vez al año, durante la ceremonia que conmemoraba la destrucción de Ib. Tenía Sarnath cincuenta calles, que iban del lago a las puertas de las caravanas, y otras cincuenta más que iban en dirección perpendicular a aquéllas. De ónice estaban pavimentadas todas, excepto las que eran vía de paso para caballos, camellos y elefantes, estando éstas empedradas con losas de granito. Y las puertas de Sarnath eran tantas como calles llegaban a sus murallas, y todas eran de bronce y estaban flanqueadas por estatuas de leones y elefantes esculpidos en una piedra que hoy desconocen ya los hombres. Las casas de Sarnath eran de ladrillo vidriado y de calcedonia y todas tenían un jardín amurallado y un estanque cristalino. Con extraño arte estaban construidas, pues ninguna otra ciudad tenía casas como las suyas; y los viajeros que llegaban de Thraa y de Ilarnek y de Kadatheron se maravillaban al contemplar las cúpulas resplandecientes que las coronaban.

Los topónimos suenan a Señor de los Anillos, ¿eh? Bueno, no es casualidad, "Yo soy Providence" fue una de las fuentes de Tolkien. Aquí hay un Lovecraft que nos transporta a mundos de ensueño y nos cuenta terribles y colosales historias, un Lovecraft que escribe bajo la influencia de la corriente dominante entonces: el terror gótico. Más tarde, inventó su propia corriente (bueno, algunos dicen que la “cogió prestada” de un señor llamado William Hope Hodgeson, autor prácticamente desconocido muerto en la primera Guerra Mundial): el terror cósmico materialista. Con esta reorientación, Lovecraft hizo sus historias de terror bastante más creíbles, situándolas en un espacio y un tiempo que nos es más familiar, (y, si nos resultan familiar a nosotros, imaginad a los que leyeron sus historias a finales de los años 20 y en la década de los 30), valiéndose de técnicas usadas ya entonces por otros autores, como el diario (Drácula) o el relato en primera persona en forma de testimonio de un testigo. Se ve claramente en uno de sus relatos más famosos como autor maduro: La sombra sobre Innsmouth. A mí, personalmente me encanta la falsa “labor de investigación”, cuando empieza a mencionar juicios, sucesos y noticias aparecidas en los periódicos, tanto reales como falsas. Una cosa que parece tan simple, consigue meterte de lleno en la historia y hacerte casi protagonista. Aquí un fragmento de la obra:

Durante el invierno de 1927-28, los agentes del Gobierno Federal realizaron una extraña y secreta investigación sobre ciertas instalaciones del antiguo puerto marítimo de Innsmouth, en Massachusetts. El público se enteró de ello en febrero, porque fue entonces cuando se llevaron a cabo redadas y numerosos arrestos, seguidos del incendio y la voladura sistemáticos -efectuados con las precauciones convenientes- de una gran cantidad de casas ruinosas, carcomidas, supuestamente deshabitadas, que se alzaban a lo largo del abandonado barrio del muelle. Las personas poco curiosas no prestarían atención a este suceso, y lo consideraron sin duda como un episodio más de la larga lucha contra el licor.

En cambio, a los más perspicaces les sorprendió el extraordinario número de detenciones, el desacostumbrado despliegue de fuerza pública que se empleó para llevarlas a cabo, y el silencio que impusieron las autoridades en torno a los detenidos. No hubo juicio, ni se llegó a saber tampoco de qué se les acusaba; ni siquiera fue visto posteriormente ninguno de los detenidos en las cárceles ordinarias del país. Se hicieron declaraciones imprecisas acerca de enfermedades y campos de concentración, y más tarde se habló de evasiones en varias prisiones navales y militares, pero nada positivo se reveló. La misma ciudad de Innsmouth se había quedado casi despoblada. Sólo ahora empiezan a manifestarse en ella algunas señales de lento renacer.

¿A vosotros qué etapa os gusta más? Yo, sin duda, me quedo con la segunda.

Un saludo,

-Scaramouche-

9 comentarios:

  1. Pfff tengo pendiente Ana Karenina, Nana, Asesinato en el Orient Express, que me los acabo de leer, ya que me he tirado un mes de vagos leyendo por cuarta vez Los Miserables. Creo, y al final por cansino me empezare a leer algun libro de Lovecraft, Dime, fiel escudero, ¿por cual empiezo?

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  2. Dificil lo tienes si quieres leerte alguna novela de Lovecraft, porque no escribió ninguna. Eso sí, relatos cortos a porrillo. Te recomiendo:

    -La llamada de Cthulhu.
    -La sombra sobre Innsmouth.
    -Dagón.
    -En las montañas de la locura.

    Estos para empezar...

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  3. Yo me leí el museo de los horrores de ése sobrevalorado hombrecillo, por cierto como Ana Karenina sea como guerra y paz, puedes agarrar una depresión como un caballo de grande.

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  4. Sí, yo también me quedaría con la segunda época de Lovie, más madura.
    Si quieres profundizar en Hodgson y ver de dónde viene esa influencia, te recomiendo su "La Casa en el Confín de la Tierra".
    Un saludo, gran blog, he llegado por casualidad!

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  5. Lovecraft... bueno, he intentado leerme "Dagon y otros cuentos" y la verdad es que la atmósfera que consigue en algunos de ellos es apabullante, pero es cierto también que no siempre logra atraparme por igual. Siempre lo tengo en mi pila de "abandonados a mitad de la aventura" que alguna vez espero acabar...

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  6. Como directivo del Frente Popular por la Resistencia de Capa y espada (FPRCE) te mando mucho animo para tu nueva actualización, debe ser grandiosa. O a lo mejor te han pillado in fraganti en acto de servicio periodistico, o te han abducido los OVNIS o te has unido a la cienciologia.

    Vuelve coño.

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  7. Puff... y lo que queda, José Carlos. Ahora estoy en momento reclusión. Me acabo de enterar hoy de que el primer exámen (eso sí, un pacial) es la semana que viene.

    Así que un saludo a todos y hasta que podamos volver a vernos...

    Ciao

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  8. Pues na que apruebes, y que tus amigos de la cienciologia te ayuden a escapar cuando ocurra el Apocalipsis. en una nave espacial mientras lees a Asimov.

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...y ya veremos qué ocurre después.