15 jul. 2007

El Club Lovecraft... y también sus amigos y colegas.

Recientemente he tenido noticia de dos publicaciones que tienen mucho que ver con Howard Philip Lovecraft.




La primera, una novedad en las librerías, la encontré en mi de vuelta a mi puesto de redactor en prácticas en el periódico Global Henares, en una librería cercana a la Plaza de Cervantes de Alcalá de Henares. En el escaparate vi este libro de tapa dura que simula una encuadernación antiquísima de piel (o, como yo llamo a este tipo de encuadernaciones tan chulas, “de piel de palo”).

Bajo la catedral se esconde un mundo secreto: puedes bajar a él pero nadie te garantiza que regreses

Cuenta la leyenda que el poeta árabe Abdul Alrazed -que declaró haber visitado la mítica Ciudad de los Pilares del desierto- compuso en el siglo VIII en Damasco un libro prohibido, el Necronomicón. Para unos, era un tratado de magia negra, para otros, una obra de brujería cósmica llena de conjuros, encantamientos y exorcismos. Otra versión afirma que sus páginas se recreaban en las antiguas razas que dominaron el planeta y que esperaban su regreso para destruir y esclavizar a los humanos. Los más atrevidos aseguran que se escribió con sangre humana...

El periodista Bruno Dampierre, junto con un grupo de amigos, emprenderá la búsqueda del famoso texto a través de los laberintos de Toledo, donde está oculto en las profundidades de una inmensa catedral subterránea sellada hace siglos debido a una extraña maldición.

He aquí el texto de contraportada de El Club Lovecraft, una novela sobre el famoso Necronomicón, el libro-no-libro “de Abdul Alrazed”. Pienso comprármelo porque los temas relacionados con Lovecraft siempre me han gustado, porque también me gustan los thrillcul a lo Código da Vinci, y porque está ambientada en una de nuestras ciudades más rica cultural y artísticamente: Toledo. Aunque me parece que tendré que esperar un poco a mi primer sueldo como periodista, porque mi cuenta bancaria está suplicando piedad... en fin.

La segunda obra, titulada Maestros del Horror de Arkham House, no es ni mucho menos una novedad: se publicó allá por 2003, pero yo me enteré de su existencia hace poco. Conocí el libro navegando por Elpais.com tiene un poco más que ver con Lovecraft propiamente dicho y con “los de su escuela”, por llamarlos así. Una antología de relatos de la editorial Arkham House, amparada en su día por el propio Lovecraft. Entre los autores que recopila la obra se encuentran Ray Bradbury (Fahrenheit 451), August Derleth –cofundador de la editorial-, Robert Bloch (Psicosis, después llevada al cine de la mano de Hitchcock), Robert Howard (serie Conan el Bárbaro) y otros.

Para leer la noticia completa pinchad aquí.

Ya sabéis: dos libros interesantes para el verano que seguramente son muy leíbles y fácilmente digeribles mientras apoyáis la panza o la espalda en vuestra toalla/tumbona. El primero por ser un thrillcul ¿á la Dan Brown?, que suelen enganchar y leerse rápidamente. Y el segundo por tratarse de una recopilación de relatos. Fijaos si soy bueno que se que estáis de vacaciones y no os mando deberes muy complicados...

Apuntad en “tareas pendientes”: El Club Lovecraft y Maestros del Horror de Arkham House.

Un saludo,

-Scaramouche-

3 comentarios:

  1. Mira chavalote, hace que no me mandan deberes para el verano, 3 años, asi que no me vengas tu a ponerme los dientes largos con más librios que tengo muchos ya en cola, leches ya!

    Por cierto, soy Adrián ^_^

    Pues nada, me los apuntaré, y el día que acabe todos los que tengo aun aqui en casa, pues seguire le lista que vas compiniendo de libros a leer.

    Pues eso, que un saludete

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  2. Y, sí, he puesto LIBRIOS, ¿qué pasa?
    P.D. soy el de antes XD

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  3. Yo este veranito me pondré con los que tengo en el cajón "pendientes", aunque ahora estoy leyendo (y leeré alguno más) uno de una serie de ciencia-ficción de Lois McMaster Bujold. "Las aventuras de Miles Vorkosigan" se titula la serie. Están muy bien sin haber mucha acción -ya hablaré de ellos-. Lo leo a buen ritmo en el trayecto hacia el periódico y en la hora y media de descanso que me queda libre del tiempo que me dan para comer.

    Y después intentaré hacerme con las dos publicaciones de este post.

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...y ya veremos qué ocurre después.