30 may. 2007

Memories of the Caribbean (part 5)

Hello, folks. A punto de entrar en combate contra los dichosos exámenes, y en pleno fragor de la batalla contra los trabajos, este valiente estudiante de periodismo ha hecho otra entrada, con vídeo y todo.

La experiencia de Punta Cana da material para hacer posts y más posts contando nuestras aventuras y desventuras. Especialmente peligrosa fue la que vivimos Ales, Luismi (viejos conocidos de estas historias) y un servidor a bordo de un jeep que era más peligroso que el Plymouth de Christine.

Pues bien, la cosa fue más o menos así: todos decidimos hacer una peaso excursión en jeep para conocer más a fondo la isla: 155 kilómetros de carretera (por llamarla de alguna manera), fango, polvo y dominicanos haciendo el cafre cuando se cruzaban con nosotros; recorridos en un jeep que conducíamos los turistas. Supuestamente estábamos controlados por si ocurría algún problema, pero eso era un decir: 4 coches de monitores para controlar unos 25 de turistas. Por supuesto, el carné de conducir no era ni mucho menos un requisito imprescindible para poner las zarpas en el volante. Y para colmo de males viajábamos con un grupo de malagueños que eran más tontos que pellizcar cristales. Da igual. Valor no faltaba. Pero no sabíamos donde nos acabábamos de meter.

Para empezar, Luismi estuvo a punto de abrirse la puta cabeza con la guantera, comprobando el nivel de seguridad de los cinturones: nulo, estaban de adorno. “Jajaja, mira que cutres...”. Se nos empezó a quitar la sonrisa cuando descubrimos que el freno de mano no funcionaba en absoluto. “Ostia, qué fuerte”. Para fuerte el bote que dimos después, “a lo Vicentín” (Luismi dixit), en el que saltó una pieza desconocida dentro del coche (se supone que de los bajos). Desde ese momento, ni la suspensión ni la dirección fueron las mismas.

Meses después de aquella experiencia decidir recopilar algunos fragmentos de vídeo para contar a modo de documental nuestra experiencia con un poquito de edición de vídeo. Sólo hay una pega, chicos: está en inglés. Pero lo que sustancialmente ocurre lo he contado en el párrafo de arriba.

En fin, disfrutadlo. Dudas, ruegos, preguntas e insultos, en los comments, por favor. Aquí tenéis una aventura más de Punta Cana en imágenes: Punta Cana on Jeep: Highway to Hell.


Aclaro unas cosas:
-Hay algunas erratas y alguna pronunciación regulera. Si es que no se puede hacer todo a última hora, deprisa y corriendo.
-Soy posiblemente la persona menos telegénica del planeta Tierra. Todo esto lo arreglo, o no afeitándome, o mascando chicle con la boca abierta, o no peinándome o con un ojo hinchado. Viva y olé.
-No hay imágenes de Belén al volante porque para entonces mi cámara no tenía batería.
-En poco tiempo, enlazaré aquí el documental de mi compañero Ales sobre la experiencia general, donde, por fin, se me verá haciendo el canelo a lo Michael Jackson. Ales, recuerda: Edición especial de coleccionista con ambos proyectos.

Un saludo,

-Scaramouche-

1 comentario:

  1. ¡Yeepaaa! No se puede hacer todo deprisa y corriendo, que luego me tiro un rato corrigiendo faltas de ortografía.

    Bueno, gente. Nos vemos en cuanto tenga tiempo.

    ResponderEliminar

...y ya veremos qué ocurre después.