4 may. 2007

Cambio clase infumable por 100 balas

“Se sincero contigo mismo, Scaramouche: no vas a ir a la primera clase. Sí, ya estás en la universidad, ya has desayunado y aún te quedan cuarenta minutos antes de que empiece. Podías haberte quedado un buen rato más en la cama o podías haber acompañado a tu ex al dentista, tal y como te ha propuesto en el Cercanías esta mañana. Has dicho que no a ambas cosas para venir aquí y dar clase. Pero no vas a ir, ¿y sabes por qué? Porque eres un perro. Eres más vago que una manta. Te entiendo: tienes más sueño que una cesta de gatitos al lado de una estufa. Al menos aprovecha y haz algo de provecho".

Estaba yo con estos sencillos pensamientos rondándome la cabeza esta mañana cuando recordé que hacía una semana y pico que no actualizaba el blog. “¿de qué puedo hablar a mis fieles lectores?” pensé. Entonces recordé uno de los regalos de cumpleaños que mis compañeros me hicieron en la casa rural que alquilamos para pasar el fin de semana en Ávila, un interesante volumen de una serie de cómics de la que había oído hablar bastante bien.

Hacía tiempo que no escribía sobre un cómic en este blog mío. Si no recuerdo mal, desde un articulillo bastante modesto sobre V de Vendetta. Hoy toca una obra bastante interesante dentro del género negro: 100 balas.

A cargo de Brian Azzarello (guionista) y Eduardo Risso (dibujo), 100 balas cuenta las historias de varios personajes a los que un día un misterioso desconocido les entrega una pistola y 100 balas irrastreables. Además, les entrega pruebas irrefutables y definitivas de alguien que, en cierto modo, ha arruinado sus vidas, posibilitando así una venganza que se convertirá en un auténtico baño de sangre.

Una familia mafiosa, un federal corrupto, un periodista francés, algunos asesinos a sueldo, varios traficantes, unas cuantas prostitutas, muchos pandilleros y más matones son los protagonistas de la serie. Aunque toda la historia toma una misma dirección, la serie está tejida a base de historias autoconclusivas, algunas de ellas llevan al siguiente punto, otras se acaban ahí, otras parecen acabarse y reaparecen en cierto momento. Unas veces se arroja luz y otras tierra sobre la verdadera intriga que hay detrás de toda la serie, la verdadera cuestión a resolver: ¿quien es el hombre que entrega las 100 balas a los personajes y por qué lo hace?

Los diálogos son escuetos pero con un contenido muy elaborado. Bien pensado: los personajes de 100 balas no deberían hablar mucho, lo justo para decir lo imprescindible: quien se va de la lengua lo paga caro. De los personajes nunca terminamos de saber mucho, ya que están rodeados siempre de un halo de misterio que les protege; se encuentran siempre a la defensiva, siempre alerta.

El dibujo da la talla y se ajusta a la manera de ser de los personajes. El color es magnífico y ayuda a ver con escatológica claridad la ensalada sangrienta en la que está sumida la serie. Y es que se muestran las dos caras típicas de los bajos fondos: la cara pública elegante y la cara oscura de los que se ensucian las manos... normalmente con hemoglobina y pólvora.

La serie ha sido galardonada con varios permios Eisner y Brian Azzarello ha sido considerado por la revista Wizard como el mejor guionista del año por dos veces consecutivas, luego no debe ser mala, no. Tampoco es desconocida. De hecho, hay gente, como el señor Dani, al que conozco de sus comentarios en La Espiral Roja (un blog cojonudo), que tienen a alguno de sus personajes como avatar (en su caso, Cole Burns).



Ya tenéis un poquito de información. Si os gusta el género negro, romped el cerdito y haceros con el primer volúmen. Una obra entretenida y que os hará pasar un buen rato.

Yo me voy un rato a la cafetería.

Un saludo,

-Scaramouche-

3 comentarios:

  1. Hombre Scaramouche, gracias por mencionarme así por encima... :)

    No sabía mucho de esta obra pero pinta bien... fíjate, y ahora sé de dónde viene el avatar de Dani...

    Me ha gustado el argumento... no es de los míos pero no sé, me ha gustado tu forma de describirlo. Y tu inicio de dudas con respecto a qué escribir y las clases... me ha recordado mucho a segundo de carrera y la clase de Historia del Arte II.

    Besos.

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  2. Anónimo5/5/07 9:52

    Soy Adrián,

    Pues va a ser que tiene buena pinta, yo siempre estoy dispuesto a leer un comic, sobre todo si es una buena historia, y si encima es cruel, mejor. Suena raro, pero es que me atraen mucho las historias crudas, las que no se cortan un pelo para explicar las cosas, por que a veces la gente somos como lo dibujan y lo narran, vamos que me gusta que sean realistas, para que tanto rodeo.

    Cuando tengo algo de tiempo, intentaré leermelo en algun lado.

    Y por cierto, anda que me dices que era tu cumpleaños el otro die, e? ¬_¬

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  3. Lucinda: Si no te llega a convencer del todo el cómic pero tienes algo de curiosidad y quieres echarle un ojo, hay un truco que utilizan algunas compañeras mías de clase: regálaselo al novio o convéncele para que lo compre él...

    Tu Historia del Arte II se llama en mi caso "Comunicación empresarial e institucional" (qué juerga, ¿eh?) o "Diseño y realización de programas en televisión III".

    Adrián: Pues precisamente a "100 balas" no le faltan escenas crudas... hay una en especial en el volúmen que tengo yo de una tortura que te pone los pelos de punta...

    Saludos y gracias por comentar, my friends.

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...y ya veremos qué ocurre después.