20 oct. 2006

Del Vampiro y el Hombre (2)

SEGUNDA PARTE: LA REINA DE LOS VAMPIROS


La Historiadora cayó en mis garras una mañana fría de invierno cuando entré en la papelería que hay cerca de mi casa con treinta euros en la cartera. Había leído la sinopsis cuando lo toqué por primera vez en la Casa del Libro de Madrid, meses antes (junto al difunto Madrid Rock), y por aquel entonces Vlad III ya era un viejo conocido mío que despertaba en mí gran (y macabro, por qué no decirlo) interés. Juntándose el hambre con las ganas de comer, no hubo otra que gastarme parte de mi escaso presupuesto cuando lo volví a ver en la papelería. Y la verdad, es que fue una de las mejores compras que he hecho.

La novela es el producto de diez años de investigaciones y trabajo de una americana enamorada de Europa del Este y, desde pequeña, propensa a escribir con pasión relatos y poesía: Elizabeth Kostova. Con sólo La Historiadora en su carrera de novelista profesional se ha convertido en una auténtica eminencia, en una nueva –por decirlo de alguna manera- “Reina de los vampiros”.

“Reina de los vampiros” (si me disculpa la señorita Anne Rice) por haber devuelto al mainstream de la literatura a la criatura de la que hablamos en la primera parte de esta serie de artículos: el tétrico, oscuro y malvado vampiro. Sí, es cierto que el vampiro nunca abandonó la literatura, pero el gran público se cansó durante mucho tiempo, quedando relegadas las historias de estas criaturas a un público minoritario, como pueden ser los amantes de las historias de terror, los jugadores de Vampiro (juego de Rol) y los aficionados a la fantasía... y el fanático del disparatadamente enorme elenco de novelas de Rice (no de Condolezza, sino de Anne), claro.

Pero Kostova ha conseguido hacer una novela apta para todo tipo de lectores. Sin ser una historia terror puro (o “terror irrisorio” en el caso de las novelas de Vampiro), logra una permanente atmósfera de misterio y constante peligro acechando. En lugar de entregarse a la fantasía como el 99% de las anteriores historias de vampiros, esa se sustenta en hechos históricos perfectamente documentados (recordad que la buena mujer se tiró diez años investigando para la novela). Estas dos características son los pilares que sustentan su éxito. Hablemos un poco de la autora.

Elizabeth Johnson nació en New London, Connecticut en 1964. Estudió en la universidad de Yale y se instruyó en escritura creativa en la universidad de Michigan. Conoció a su marido, Gyorgi Kostov, en un viaje a Bulgaria en 1989, y de él tomó su apellido. Tras diez años de trabajo publica su primera novela en 2005 y se convierte en un bombazo auténtico. Si pincháis aquí podréis conocerla mejor viendo lo que dio de sí un encuentro digital en elmundo.es. Se dará a conocer mucho mejor ella que yo.

La investigación que llevó a cabo puede recordarnos a la que hizo Stoker para escribir Drácula. Bueno: sí y no a la vez (“Efectivamente y no”). Es cierto que Stoker se documentó muchísimo. Pero trasladó el personaje de la Historia a la fantasía, convirtiendo Vlad Drácula en el Conde Drácula, dos individuos que no tienen prácticamente nada que ver entre sí (esto ya lo comenté en la primera parte de esta serie). Kostova hace este traslado menos brusco y ciñéndose a la Historia, convirtiendo a Vlad Drácula, el tirano que luchó contra los turcos hasta que estos le mataron, en Vlad Drácula, el tirano que luchó contra los turcos hasta que estos le mataron, que resucitó, inmortal y maligno como siempre fue, y que ahora vive entre nosotros con oscuros propósitos. Queda así un personaje mucho más creíble (dentro de lo “creíble” que puede ser un vampiro) y terrorífico por lo tanto, al sentirle más cercano y su inmortalidad más probada y palpable.

Drácula en su día fue una novela de lo más moderna, sobre todo por el modo de redactar que Bram Stoker utilizó a la hora de escribirla (ver primera parte). La Historiadora abraza un estilo de redacción tradicional, modelo seguido por la mayoría de autores contemporáneos. Esto no quiere decir que sea un lenguaje estereotipado y sin rasgos personales, al contrario. Kostova usa un lenguaje rico, ágil; pero a la vez serio y oscuro en las situaciones que lo merece; aunque no demasiado, para no “asustar” al lector habituado a las novelas de ahora con un lenguaje demasiado enrevesado o enigmático (esto hace que un lector habituado al lenguaje rápido de hoy en día pueda leer con facilidad La Historiadora y no Drácula). Aun así, la novela de Kostova homenajea y bebe del estilo de Stoker, poniendo como parte de la redacción cartas de unos personajes a otros, diarios, artículo o anotaciones (claro está, ficticias).

El lenguaje menos tedioso y el regustillo histórico hacen que el lector devore el libro, y que después se vea incitado a leer un clásico de la literatura inglesa con más conocimientos de lo que lo hacían los ingleses a finales del XIX, lo que hace disfrutar el famoso libro de Stoker el doble o el triple. Ni que decir tiene que tras el “boom” de La Historiadora, las ventas de Drácula volvieron a subir de forma notable. Tanto que la editorial de Kostova en España, Umbriel, decidió terminar su golpe de acierto de forma magistral sacando una edición de Drácula con encuadernación rústica, con una bonita y sensual portada... y con un magistral prólogo a la novela de “La Reina de los Vampiros”.

Eso es todo. Me despido anunciando una inesperada tercera parte de la serie de artículos con fuentes anécdotas y más cosas interesantes sobre Drácula, La Historiadora y los vampiros.

Un saludo,

-Scaramouche-

4 comentarios:

  1. Soy Adrián, de nuevo, otra vez:

    Parece que me has convencido de que me lea ese libro, el de "La historiadora", ya le habia visto hace un tiempecillo, pero me asustaba la idea de gastarme el dinero en un libro que me dejara dormido a la primera de cambio.

    Que más puedo decir, que este blog lo llevas muy bien y que perdure lo posible, ya que, viendo las horas que son, me entretengo leyendo tus articulos, algunos con más ganas que otros, no siempre me van a gustar, no soy tan lameculos, pero siempre es bueno conocer algo más sobre libros, que nunca se sabe donde y como conoceras tu obra favorita.

    Pues por mi parte nada más,
    un saludete

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  2. Oye, no te compres el libro si no quieres, yo te lo puedo dejar (de hecho, los dos: La Historiadora y la superedición de Drácula).

    Gracias por lo de los artículos y el blog. Y me place mucho que me dgas que hay artículos que no te gustan, lo que indica que eres sincero.

    Esperemos que el blog siga creciendo y creciendo...

    -Scaramouche-

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  3. Hola soy Iris, ya estoy otra vez jeje
    Vaya, no sabía que el libro de la Historiadora tratara sobre vampiros... la verdad es que no he leido nada sobre Drácula (y eso que mi madre tiene el libro), lo que sé de él lo aprendí en las películas, graso error por mi parte, lo se.
    Bueno, espero que cuelgues rápido el próximo artículo sobre vampiros, eh?? que me interesa saber si lo que sé tiene algo que ver con la novela original jeje
    Cuidate!!!

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  4. hola! ke tal?
    soy Gemma de Bcn, te acuerdas?
    yo tmp sabia ke este libro trataba de vampiros, me lo voy a tener ke leer, me gustan mucho estas historias y aun mas despues de visitar Transilvania y el castillo de Drácula este verano (el castillo es muy pequeño pero bueno...). Me encantó Rumania y esa zona es preciosa. a si ke si teneis la oportunidad ya lo sabies.
    saludos!

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...y ya veremos qué ocurre después.