3 oct. 2006

De islamistas radicales, periodistas y manipuladores.

Después de unas largas y ¿merecidas? vacaciones tocándome las narices, hoy empezamos el curso 2006 – 2007 los universitarios de la Universidad Francisco de Vitoria.

Tras levantarme a las 5:45 de la mañana y tras dos horas y pico de transporte público salgo del intercambiador de Moncloa y me dirijo a un kiosko para comprar un diario antes de subirme al autobús que me lleva a la universidad. Cojo El País. Entonces hago lo que hago siempre que un periódico cae en mis manos en estas circunstancias: leo las noticias de la portada y luego la última página (el resto de lo que me interesa lo leo o en la cafetería o entre clase y clase). La columna de Rosa Monteiro, situada siempre a la derecha de la noticia de última página me recordó a la última entrada que escribí aquí. La transcribo.

Hace una semana, en el estupendo Festival Hay de Segovia, escuché la intervención de Martin Amis y me sentí desasosegada. El británico Amis es un espléndido escritor; siempre me ha parecido un hombre lúcido, un intelectual honesto que procura pensar por sí mismo todos sus pensamientos, cosa que es mucho más rara de lo que parece en este mundo atiborrado de tópicos y de dogmatismos. Pues bien: este hombre notable se pasó media tarde hablando de la violencia del islam, así, sin distinguir, una torpe simplificación que, un paso más allá, lleva a identificar a todos los musulmanes con el terrorismo. Y, verán, es que verdaderamente no es así. Detesto lo políticamente correcto y ese voluntarismo a lo boy scout de algunos progres que se dedican a ensalzar ditirámbicamente el mundo árabe; también creo que no hay que dar ni medio paso atrás en nuestros derechos, y apoyo las caricaturas de Mahoma, y me parece fatal que se retire una ópera. Pero unir islam y violencia es una pura y simple falsedad. La mayoría de los musulmanes rechaza la brutalidad asesina de los integristas. Y la mayoría de las víctimas de los fanáticos islamistas pertenece precisamente al islam.

Por otra parte, hace tres semanas entrevisté al turco Orhan Pamuk, otro gran escritor. Pamuk es un hombre moderno y cosmopolita que está teniendo muchos problemas en su país justamente por eso, por su apuesta por la libertad de expresión y la democracia. Pero estaba tan susceptible con el tema islámico, que, aunque él es muy crítico con determinados aspectos del mundo árabe, no soportaba que yo, una occidental, expresara esas mismas críticas. De manera que aquí tenemos a dos intelectuales, dos cabezas importantes de Oriente y Occidente que, de alguna manera, están derivando hacia el enfrentamiento. Y si con ellos ocurre esto, ¿cómo no va a ocurrir con la gente de la calle? Amis, quizá obnubilado por el miedo (ése es el sentimiento imperante en Occidente), ha llegado a esa penosa simplificación. Pamuk, tal vez envenenado por la sensación de humillación (que es el sentimiento imperante en Oriente), está a la defensiva. El miedo y la humillación no hacen más que crecer, y no ayuda nada, desde luego, decir que los musulmanes son terroristas.


Es gratificante ver como alguien apoya la misma causa que tu, y a la vez no se extrema y sabe distinguir entre Islam y radicalismo islámico. Pero ella escribe en un diario nacional y un servidor no, al menos no de momento.

Aunque según está el panorama de los diarios, que algo aparezca impreso en papel reciclado no es garantía de veracidad o calidad. Si no, mirad El Mundo. ¿Aún hay gente que confía en ese diario después de que saliera a la luz la manipulación de información, el soborno a Trashorras para que dijera lo que querían, de la absurda actuación con respecto a la falsedad del informe de los peritos policiales, y después de todas las tretas que lleva a cabo el señor Pedro J. Ramírez para desestabilizar el gobierno?.

Me explico: Resulta que cuando saltó la noticia de que los peritos, poco menos que se habían inventado el famoso informe del ácido bórico que relacionaba a ETA con el 11-M, comenzó de nuevo la guerra de los medios. El País tituló así la información:

"Los peritos del ácido bórico falsearon el informe que relaciona ETA y el 11-M."

Bien, quizás no sea el más objetivo, pero se aproxima más a la verdad que la mierda que viene a continuación. El mundo, siempre a la gresca coronó su ejemplar del 30 de Septiembre con este vomitivo titular:

"Montaje de Garzón para criminalizar a los peritos que denunciaron la falsificación"

¡Que malo es Garzón!. Los manda testificar para que digan la verdad, y que ni El Mundo ni el PP tengan razón. A ver si van a haber sido radicales islámicos...

Tiene que ser ETA por huevos, o si no, nada. Su “investigación independiente” apunta a una conspiración entre el gobierno, los medios de izquierdas y los terroristas. A mi me acusan siendo jefe de Estado de conspirar con terroristas y los mando a los tribunales. Lo cierto es que antes sí confiaba más en El Mundo, y lo prefería al ABC o La Razón (bueno, esto último no es un periódico, sino un panfleto más bien). Pero la puta manía de bailarle el agua al PP lo ha convertido en una perniciosa mofa de lo que era. Los que redactan estas noticas, o mejor dicho, los que mandan a otros expresamente redactarlas así, son los que hunden la imagen del periodista. Y así estamos como estamos. Que somos la profesión menos valorada sólo superados por los políticos. Y es que entre estos y la prensa rosa me van a complicar el ganarme los garbanzos, a mí y a todos los pobres que queremos dedicarnos a esto. Así que desde aquí quiero agradecérselo a todos los manipuladores y a todos los pseudoperiodistas “cardiovasculares”. Gracias, Federico Jiménez Losantos; gracias, Ansón; gracias, Gabilondo; gracias, Jorge Javier Vázquez; gracias, Karmele Marchante, así te pudras en el infierno por víbora; gracias, Lidia Lozano... gracias, en definitiva, a todos, que no sois más que las putas de las manos que os untan, que vendéis lo que sea sin importaros el daño que hacéis.

Afortunadamente hay gente que al leer titulares como el de El Mundo y leer paranoias tan absurdas como las tesis de "periodistas investigadores" espoleados por su parcialidad manifiesta, en vez de vomitar se lo toma con humor. Navegando encontré esta carta al director de El País del día 24 de Septiembre de este año, de un tal Antonio A. Padilla, de profesión boticario:

"Sospecho que en los alrededores de mi oficina de farmacia hay multitud de células de islamistas radicales y varios comandos de ETA, pues el número de bolsitas de ácido bórico que despacho diariamente, según la nueva teoría de la conspiración, así lo hace suponer. Yo creo, sin embargo, que con estos calores ha aumentado el número de cucarachas, cosa habitual, y también se ha reblandecido con el calor la materia gris de los pensantes de falsas investigaciones periodísticas."

Intentaré recuperar (bajarme) una magnífica entrevista que Andreu Buenafuente hizo a Jose María García en su programa (bueno, realmente no le hizo falta hacer muchas preguntas), en las que ponía a caer de un burro a todos los medios (con toda la razón del mundo). Recuerdo una frase de la entrevista que hace un esquema bastante preciso del panorama de medios actual. Era algo así:

“Te levantas, escuchas veinte minutos la SER, veinte minutos Onda Cero y veinte minutos la COPE y crees que estás en tres países diferentes. Con los diarios, enfrascados en su guerra mediática, pasa lo mismo. Y la tele da demasiado asco como para verla.”

Y después de oir esto, uno se pregunta: "¿Y donde coño voy a trabajar sin venderme, sin que me echen o sin que me tiren piedras por la calle?" Ya se verá.

Hay que luchar para limpiar la imagen y no venderse a nadie, camaradas periodistas. Que este mensaje no llegue tarde a ninguno de vosotros. Aún podéis ser el paradigma de una profesión antaño valoradísima por la sociedad. En vuestras manos queda... en nuestras manos queda.

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3 comentarios:

  1. Aludiendo al tema de ETA, el 11-m, los peritos, y Garzón, decir que hoy, en el diario electrónico ABC.es ha venido publicada la siguiente noticia:

    http://www.abc.es/20061004/nacional-nacional/audiencia-nacional-confirma-remision_200610041322.html

    (copiar y pegar el link)

    Alguien le ha tenido que decir al mundo que la investigación de los hechos corresponde a las autoridades, y que no vale aportar porque sí documentos de dudosa credibilidad.

    Pero ha tenido que saltar la Audiencia Nacional. Pues nada, a ver si El Mundo y otros medios como Libertad Digital (de Fedegüico Jiménez Losantos) dejen de publicar payasadas y pajas mentales...A ver si así, cesa la "campaña de acoso y derribo de medios de comunicación y de políticos contra cualquier juez que no concluya que la masacre del 11-M estuvo realizada por ETA", según declaraciones de Fernando Salinas, Vicepresidente del Poder Judicial, recogidas por el diario El País del 4 de octubre de 2006.

    -Scaramouche-

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  2. Soy Adrián

    Como siempre tienes razón, sin decirlo en voz baja ni omitir nada.

    Y yo que leia hasta hace poco "El Mundo"...

    Por eso cada dia es menos fiable ver la television o escuchar la radio... como esto sigua así, tendremos que ir cada uno a investigar o hacer la entrevista para enterarnos realmente lo que ocurre a nuestro alrededor

    Solo un consejo, no veais la tele...que solo hechan mierda, entreteneos en hacer otras cosas, aunque no sean productivas, pero la tele no...por favor...

    Un saludo

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  3. Eso... tele=caca. Eso no se toca. Deja el puto mando a distancia y coge ese libro que decías que ibas a leer en verano, o aprende a tocar la guitarra, que a las chatis les encanta, o incluso, machácatela delante del ordenador...

    Pero no veais ni el Tomate, ni Gran Hermano, ni nada... salvad vuestras almas.

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...y ya veremos qué ocurre después.