6 sept. 2006

Qué triste decepción...

Hola de nuevo, lectores. Algunos de vosotros (los menos, y eso que ya sois pocos) os preguntareis “¿dónde se ha metido este zanguango?”. Os contesto: no he actualizado hasta ahora el blog porque... bueno, por pereza. Sí, la verdad es que desde que me devolvieron el PC arreglado me he atocinado delante de la pantalla. Qué gañán, ¿no?.

Bueno, lo cierto es que sí que había empezado a hacer un artículo sobre una serie de tres novelas de Daniel Silva: La marca del asesino, El confesor y El hombre de Viena. Pero empecé a escribirlo directamente en el blog (sin pasar por el Word, no lo hagáis nunca) y en vez de Control + C para copiar le di a Control + otra letra. Se fue todo al garete y descubrir que el editor del blog no tenía Control + Z. Eran las tantas de la noche y me dije “bueno, lo repetiré otro día”. Esto es cierto, amigos. Otro día lo repetiré.

Así que esto es una nota informativa del por qué de mi ausencia. Pero no todo es porque me daba pereza. No, también tengo que sacarme la Economía, que me quedó para septiembre. Que cachondada, teniendo en cuenta que estudio periodismo. Pero estudiar periodismo en mi universidad es lo mismo que estudiar un poquito de todas las carreras y nada en profundidad. Otro día os hablaré del templo del saber al que acudo durante ocho meses al año chupándome a la ida y a la vuelta más de dos horas de transporte público.

“¡Qué cara más dura, hacer una entrada para contarnos esta milonga!”. Como diría Claudio: “Efectivamente y no”. Además quiero advertiros, guareceros de una amenaza terrible: Alatriste, “de muvi”.

En mi vida he sufrido algunas decepciones muy contundentes con acontecimientos que esperaba durante largo tiempo. Algunos de ellos fueron el Episodio III de Star Wars (no escarmenté con el I y el II), el disco St Anger de Metallica (este sí que dolió) y alguna más. En todas ellas experimenté una sensación de vacío muy definida, pero indefinible para el que no la siente. Te sientes como si te hubieran dado una paliza, o se hubieran reído miserablemente de ti en tu puta cara. Esa sensación volvió a mí a la salida de Alatriste el día de su estreno.

Rubén, un amigo mío, y yo, muy aficionados las historias de capa y espada nos hicimos pajas durante meses pensando en la peli. Nos metíamos con asiduidad en www.capitanalatriste.com/, el site oficial de la peli y los libros para seguir las novedades. En fin, éramos dos fanáticos de la película antes de su estreno... y nos obsequiaron con una mierda como un piano de grande. Agarraos que vienen curvas: vamos a detallar la película y a compararla con los libros.

Alatriste es una de esas películas que son mucho peores que el formato original, como lo fue V de Vendetta en su salto del cómic al celuloide. Pero V de Vendetta tenía acción, era ágil y entretenida, y tenía alguna que otra perla en los diálogos (aunque en el cómic todos los diálogos son brillantes). Alatriste no sólo se pasa la historia original por el arco del triunfo, sino que además es más larga que un día sin pan.

Utilizado como método de tortura en Guantánamo, la película tira por el retrete los veinte millones de euros con los que los productores se llenaban la boca para publicitar el filme. Es cierto que la ambientación y el retrato de la época son magníficos y fieles, pero si quiero ver paisajes me voy al Museo del Prado, mire usted. Salvando esto, la película vale más bien poquito. Para que veáis de lo que hablo, os describiré brevemente algunas escenas de las películas.

Empieza la película en la Taberna del Turco. ¿Dónde está Caridad, la Lebrijana? Pues debe estar secuestrada en el área 51, porque en la peli no se la ve ni la sombra. Se produce un altercado entre Quevedo y uno que recita unos versos de Góngora para meter cizaña. ¿Y la superfrase de Quevedo, “no queda sino batirnos”? En el área 51. Me digo a mi mismo “Bueno, igual-igual no va a ser...” Qué incauto. Bueno. Avanzamos media hora de densa película que recorre todo el primer libro...

Y llegamos a otro momento cumbre. Aparece de nuevo frai Emilio Bocanegra, un fanático y duro inquisidor desquiciado... interpretado por Blanca Portillo. Y vuelve a aparece no sólo para poner de manifiesto la pésima caracterización de la actriz, sino para decirle a Alatriste –que a estas alturas a demostrado que habla el Castellano como un alemán atiborrado de aguardiente- que ha fallado a la Iglesia y, poco más o menos, que se lo van a cargar en cuanto salga por la puerta. Bien, esto es correcto. En el libro, según sale a la calle le asaltan tres tipos, entre ellos su archinémesis Gualterio Malatesta, asesino sin escrúpulos que no conoce más lealtad que la del mercenario. El capitán va sólo armado con un puñal, pero Iñigo aparece en el último momento y le lanza su sable para poder defenderse de los matones –y además el chaval le mete un tiro en las tripas a uno de los atacantes-.

Y en la peli fue más o menos así: Alatriste sale de hablar con Blanca Bocanegra y se mete en un callejón. En ese momento sale de detrás Malatesta y Alatriste, claro está, se pone en guardia. Pero Gualterio le suelta “Tranquilo, capitán, no estoy aquí para mataros, sino para salvaros...” en un curioso acento italiano del área de Gaza. Acto seguido, le da una espada que llevaba de repuesto para el capitán. Entonces aparecen los otros dos tipos, que son los que quieren matarle. Diego Alatriste y Gualterio Malatesta, camaradas y hermanos de sangre ahuyentan a los agresores. Por supuesto, no pelean, hombre, no todo va a solucionarse a hostias. En lugar de eso, se mantienen en guardia mirando a los agresores a los ojos como sólo un Latin King con experiencia podría hacer. Los matarifes de encargo, al ver semejante mirada asesina, salen por patas. Aquí flipé en colores, pero la peli me tenía reservado otro potente alucinógeno unos segundos más tarde. A continuación, los dos amigos y camaradas de toda la vida son asaltados por un temible rebaño de ovejas asesinas sedientas de sangre humana que estaban pastando por allí a eso de las tres de la madrugada. Nuestros héroes lanzan a los cuadrúpedos otra mirada de Latin King y los bichos pasan de largo. Malatesta pregunta al capitán “¿Le dan miedo las ovejas?” “Sólo cuando vienen sin pastor”... ¿Qué coño significa esto? ¿Es una metáfora?. Justo después de que pasen las ovejas, se despiden como amigos. Entonces, el italiano se acuerda de que es el malo y le hace un corte en el hombro al capitán. “Para que no te olvides de mí”. Si quieres que no se olvide de ti, haberle plantado un beso de tornillo en los morros.

Después de olvidarse del segundo libro, transcurre un vía crucis de interminables minutos a lo largo de los acontecimientos (reinterpretados) de La Rendición de Breda, El oro del rey y El caballero del jubón amarillo. Por supuesto, al ser una peli española, alguien tiene que enseñar las tetas. La afortunada es la actriz que hace de Angélica de Alquezar, que no me acuerdo como se llama. Otro amigo, Héctor, que estaba al borde del colapso, me dijo "Te has salvado de la paliza por traerme a ver esto" cuando Angélica enseñó sus atributos.

La película culmina con la peor recreación de una batalla histórica que he visto en el cine: Rocroi. Los franceses, que por aquel entonces tenían ya mosqueteros, aquí atacan con armaduras completas y lanzas de caballería, debe ser porque la Edad Media mola mucho más que el Renacimiento. Los españoles, que si no recuerdo mal eran unos 6.000, aquí son cincuenta. Sólo con los cañonazos que les endiñan al principio mueren la mitad, aunque luego se produce un milagro y sólo hay cuatro cadáveres (contados a dedo en la pantalla) esparcidos por el suelo. La verdad es que es normal que murieran tan pocos (el resto disimulaba para luego levantarse) teniendo en cuenta que el Tercio estaba comandado por el gran Inspector Paco Miranda... Spínola se debe estar removiendo en su tumba al ver a semejante gañán interpretarlo.

Y aquí acaba la peli, con una sala muda, que se levanta poco a poco... las caras de terror y de ira (y los ojos cerrados sobre caras torcidas y babeantes) pueblan la sala.

A grandes rasgos, "esto" es la película más cara de la historia del cine español. Que Dios nos perdone, así como la comunidad internacional. Allá quien quiera ir a verla. Ego te absolvo de tutti pecatti.... Y eso que sólo he contado parte, pero me siento incapaz de deciros más sin que se me queme la sangre, así que.

Un saludo,

-Scaramouche-

7 comentarios:

  1. Rubén (Pisa para muchos)6/9/06 19:24

    Para empezar, eso de pajearme con la película, hubiera sido ir demasiado lejos y no era plan de poner la pantalla del ordenador pringosa...

    Ejem, en fin, a lo que vamos: Coincidiendo con la opinión de Carlos, he de añadir, en relación a lo del callejón, que a partir de este momento, cuando vaya de noche por la calle, no saldré de casa sin una navaja, no vaya a ser que me encuentre algún grupo de churras o merinas con ganas de pelea.
    Ahora en serio. Comenzando con la batalla de Rocroi, no se que le impedía al dierctor tirar un poco de ordenaror para poner un par de miles de soldados mas. !Joder! Que ahí había 500 hombres, como mucho, y al principio de la batalla eran 25000 por bando, mas o menos. Al final,en el tercio español, quedaron unos 3000. Además, ¿los españoles no tenían un triste cañón?,en fin, para mi que lo de los 10.000 extras y los 24 millones eran pura farsa para captar público.
    La escena del teatro: Yo no fui al cine para ver comedia española del renacimiento, yo quería ver duelos de época en la que mantener la sangre fría ya era una victoria para conseguir ver salir el sol al día siguiente... y así otras muchas cosas
    Bueno, si tuviese que citar mas fallos, esto acabaría siendo mas largo que la opinión de Carlos.
    En resumen, posiblemente pase como en otras, que para entenserla mejor hay que verla una segunda vez, aunque desde luego bajada de internet y subtitulada, que hay partes que ni se entienden.

    Por último, para los que quieran oir opiniones de otras personas, incluyendo algunos extras del largometraje (http://www.capitan-alatriste.com/). No es la misma, ya que tiene un guión entre medias

    Lo mejor sería, una vez que se tenga dinero (sugiero atraco a un banco)montarnos nosotros una versión propia, que seguro que es mejor.

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  2. Muchas gracias, amigo, por el comentario -por aquí son poco visibles-. He revisado la ortografía del artículo y he corregido algunas cosillas.

    Y también gracias por las correciones históricas sobre el número de soldados de cada bando. En eso está mucho más puesto un tipo que está estudiando Historia en la universidad que un aspirante a escritor-periodista-columnista o derivado... siéntete libre siempre a la hora de correigir o añadir datos a mis entradas, pues pretendo escribir cosas sensatas (eso no implican que no lleven mala leche, como este "Qué triste decepción") y estos comentarios son útiles.

    Lo de las partes que ni se entienden es cierto. Ninguno de los que fuimos nos enteramos de qué va el diálogo que mantienen al final de la película Copons y Íñigo.

    Lo del banco, ya lo discutiremos, porque la verdad es que es una idea tentadora...

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  3. Llegue por aca de casualidad, me gusto tu blog estaras en mis link.

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  4. Es logico, siendo una pelicula española, las tetas es lo caracteristico del cine español. Menos mal que no enseño lo de abajo ¿o lo enseño?. No me digas que si que me da algo.

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  5. No, Lito, no enseñó lo de abajo. A lo mejor hubiera mejorado un poqiuto a película con algo de vello púbico en la pantalla... me refiero a un plano de un desnudo integral (mejor aclararlo, hay gente muy guarra).

    -Scaramouche-

    PD: tu idea ha quedado registrada para la nuevar versión que haremos Pisa y un servidor.

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  6. Van Tairun7/9/06 23:21

    sip en serio vaya puta mierda de pelicula, es verdad..Rocroi...iva a hacer un chiste facil,pero esto es un blog serio

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  7. Este comentario es mio, Adrián, aquel hombrecillo que aparece de vez en cuando en la vida del dueño del blog en el que escribo.

    He aquí un hombre que no ha leido los libros de Don Diego Alatriste, pero voy a dar mi opinion sobre la pelicula:

    Para ser una pelicula española, la fotografia, la calidad de imagen y la ambientación de época estan bastante bien realizadas. Pero...hay veces que uno se pierde en la pelicula, no se sabe por que debe dinero, no se sabe por que se le arresta, y un gran etc...

    En mi opinion podrian haber hecho más de una pelicula, para poder explicar mejor las cosas, vale que hubiera sido mucho dinero, y que sino hubiera tenido tirón como otras peliculas (vease El señor de los anillos), puede que hubiera sido un fracaso descomunal y una gran perdida de dinero y fama para el personaje.

    Pero bueno, ahí que la opinión de un hombre que esta planeando leerse los libros, y poder criticar la pelicula como se le debe, jeje

    Un saludo a chirly (puedes cambiarlo melón, pon Carlos), y que continues con este blog, que me paso de vez en cuando, y hasta me leo algo

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...y ya veremos qué ocurre después.